POLÍTICA DE CALIDAD
La Clínica San Rafael de Chía se compromete a prestar servicios integrales de salud mental y tratamiento de adicciones, bajo un enfoque humanizado, seguro y basado en evidencia científica, garantizando el cumplimiento de los requisitos legales y reglamentarios aplicables al sector salud.
A través de nuestro Sistema de Gestión de Calidad, promovemos la atención centrada en el paciente y su familia, la competencia del talento humano, la gestión por procesos y la mejora continua de nuestros servicios, con el fin de asegurar la satisfacción de nuestros usuarios, la seguridad del paciente y la sostenibilidad institucional.
Para ello, la Clínica San Rafael de Chía se compromete a:
- Garantizar la calidad y oportunidad en la prestación de los servicios de salud mental.
- Fortalecer las competencias del talento humano mediante capacitación y evaluación continua.
- Implementar y mantener procesos estandarizados y basados en gestión del riesgo.
- Asegurar el cumplimiento de la normatividad vigente y los estándares aplicables.
- Promover la mejora continua del Sistema de Gestión de Calidad y del desempeño organizacional.
Esta política es comunicada, entendida y aplicada por todo el personal de la Clínica San Rafael y está disponible para nuestras partes interesadas
OBJETIVOS DE CALIDAD
- Garantizar la satisfacción de los pacientes y sus familias mediante una atención integral, oportuna, segura y humanizada en los servicios de salud mental y tratamiento de adicciones.
- Fortalecer la seguridad del paciente en todos los procesos asistenciales, promoviendo prácticas clínicas seguras y la prevención de riesgos asociados a la atención.
- Asegurar la oportunidad en la prestación de los servicios de salud, cumpliendo con los tiempos establecidos por la institución y la normatividad vigente.
- Desarrollar y fortalecer las competencias del talento humano, promoviendo la formación continua en calidad, seguridad del paciente y buenas prácticas en salud.
- Impulsar la mejora continua del Sistema de Gestión de Calidad, garantizando la revisión y optimización permanente de los procesos institucionales.
- Asegurar el cumplimiento de los requisitos legales y reglamentarios aplicables al sector salud, así como de los estándares de habilitación y calidad vigentes.
- Gestionar los riesgos asociados a la prestación del servicio, identificando, evaluando y controlando aquellos que puedan afectar la calidad de la atención y la seguridad del paciente.
- Fortalecer la gestión por procesos dentro de la clínica, promoviendo la articulación y eficiencia entre las áreas asistenciales y administrativas.
- Consolidar una cultura organizacional orientada a la calidad y la excelencia, basada en principios de ética, responsabilidad y compromiso con el bienestar del paciente.
